
Aigües de Reus ha adjudicado un estudio para la inspección de todas las estructuras y edificios que conforman la Estación depuradora de aguas residuales (EDAR) con el objetivo de valorar posibles lesiones o patologías que pueda tener la obra civil, así como las posibles causas, y actuar en consecuencia. La actual EDAR de Reus entró en servicio a principios de los años 80 del siglo pasado, como sucesora de la primera EDAR del Estado español, estrenada en los años 30, con lo que existen partes de la infraestructura que presentan ciertas debilidades por el paso del tiempo y su uso intensivo.
La EDAR ya fue sometida a un estudio y valoración de este tipo en el año 2005, que sirvió para identificar las inversiones de mantenimiento y reparación a llevar a cabo y determinar su urgencia. Lo que se quiere hacer ahora es actualizar este informe y cuantificar el coste de las actuaciones que es necesario emprender. La empresa adjudicataria ha sido TENGI Consultoría Técnica SL. La empresa tiene tres meses para realizar el trabajo.
La inversión se enmarca en el Plan de Reposiciones y Mejoras del sistema de saneamiento de Reus, cuya financiación recae en la ACA, como administración hidráulica responsable de las políticas de saneamiento en toda Cataluña y como receptora del canon del agua (que todos los ciudadanos pagan en su factura).
El estudio tiene como objetivo garantizar la el correcto funcionamiento de la EDAR en todo momento y su vida útil, ya que es una pieza fundamental en el sistema de saneamiento “en alta” de la ciudad, que configuran el conjunto de instalaciones destinadas a conducir y tratar las aguas residuales Forman parte del sistema de saneamiento de Reus la estación de depuración "en alta".
“La Estación Depuradora de Aguas Residuales y todo el sistema de saneamiento requiere de un importante mantenimiento, así como de una renovación y mejora continua”, explica el concejal responsable del servicio, Daniel Rubio. añade el concejal.
Apunte histórico
Reus cuenta con depuradora desde antes de la guerra civil (1936-1939), después de que el proyecto se aprobara en 1935 y las obras se iniciaran en 1936. El gran mérito de la depuradora del Molinet, además de haber sido la primera del Estado y de haberse construido y puesto en funcionamiento de todos sus subproductos para que el coste de la inversión y la explotación fuera lo más bajo posible. Así, el agua depurada se vendía para el riego; el barro orgánico digerido y secado se vendía como fertilizante agrícola; y el biogás se vendía en la fábrica del gas, que lo utilizaba para el alumbrado público y otros usos domésticos e industriales.
Esto hizo que la depuradora llegara a obtener beneficios de explotación, que pudieron dedicarse al mantenimiento de las instalaciones, con lo que estuvo en funcionamiento hasta la década de los años 70, durante todo su ciclo de vida útil. El buen funcionamiento de la depuradora hizo que, a principios de la década de los 60, se ampliara, triplicando su capacidad. Hasta que fue sustituida a finales de la década de los 70 por la actual depuradora de Porpres, también de promoción municipal.