El Ayuntamiento de Reus ha aprobado de forma inicial este lunes, 25 de mayo el proyecto que debe permitir que el riego del parque de Sant Jordi se haga íntegramente con agua no potable procedente de pozos de la ciudad, al igual que actualmente ya se hace en otras zonas verdes de Reus. Este proyecto de Aigües de Reus debe enmarcarse en las políticas municipales que se llevan a cabo tras un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos que son propios de la ciudad, así como el destino de agua “no potable” a determinados usos, bajo todas las garantías sanitarias.
Se trata de unas obras que requerirán de una inversión de unos 283.000 euros y que Aigües de Reus prevé ejecutar a finales de este año o principios de 2027. El proyecto prevé destinar el agua procedente de dos pozos (Esteller y Miarnau) al riego de este parque céntrico de la ciudad. Se trata de agua que no es apta para uso de boca, ya que presenta una alta concentración de nitratos, y que se elevará hasta un depósito ya existente, desde donde se realizará la distribución para el regadío de forma completamente independiente a la red de abastecimiento de agua potable. La previsión es que estos dos pozos permitan el uso de un máximo de 40.000 metros cúbicos, con una temporada de riego de unos 6 meses de duración y un intervalo de apenas unas 3 o 4 horas diarias.
“El Plan de Acción Municipal de estos cuatro años concede gran importancia al agua de cada día, la cotidiana, y es por eso que tiene bien presente la priorización del agua como un elemento de gestión urbana de primer orden”, asegura el concejal responsable del servicio, Daniel Rubio. De hecho, la diversificación de las fuentes de abastecimiento y mejor aprovechamiento de los recursos son dos de los retos que reclama la transición energética, en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU y el Plan de Acción Municipal 2023-2027.
Otros parques y zonas verdes
Ya hace años que, en su día a día, Aigües de Reus destina agua no potable a algunas finalidades muy específicas (y con plenas garantías sanitarias), como es el caso del riego de zonas verdes, la limpieza de la vía pública o del alcantarillado, que se hace íntegramente con agua que no puede destinarse a uso de boca.
En esta línea, Aigües de Reus cuenta ya con una red de distribución de agua no potable –procedente de la mina del barrio Fortuny– para el riego de los parques del Deslizamiento y de los Capellans, de la zona del camino del Riudoms y de la zona ajardinada de las piscinas municipales. Un agua no apta para uso de boca pero que sí tiene la calidad sanitaria adecuada, y que el pasado verano ya permitió el llenado de las piscinas municipales de la ciudad para la temporada de baño.
De la misma manera, hace pocos meses que Aigües de Reus ha terminado las obras de recuperación del antiguo Minat de Mas Beltran, las instalaciones y la canalización de una nueva red, con el objetivo de destinar agua no potable para el riego de los 21 huertos urbanos que el Ayuntamiento ha construido en la calle Astorga, en el barrio Juroca.
Más allá del riego
Este agua no apta para usos de boca también se destina a otros fines. Es lo que ocurre en el polígono Agro-Reus, donde existe una red de distribución paralela a la de abastecimiento, que se abastece de los pozos llamados City, Roquís y Agro-Reus. Por un lado, este agua se destina a la carga de los vehículos dedicados a la limpieza viaria, permitiendo la limpieza integral de toda la vía pública. Por otra parte, esta agua también sirve para la carga de camiones para la limpieza del alcantarillado o de cualquier cisterna de uso particular que lo solicite.
Otra zona que se beneficia de la utilización de agua "no potable" es el polígono Tecnoparc, donde una red separada permite el regadío de toda el área, así como disponer de una presa para los vehículos de limpieza. Esta red se abastece de agua no potable procedente de la recuperación de un minado (del Gilet), al tiempo que también existe la posibilidad de conexión con el agua del Molinet (agua reciclada proveniente de la estación depuradora), que se puede utilizar para regadío después de un tratamiento previo, que se efectúa en las propias instalaciones del Tecnoparc.
También el Mas Iglesias se beneficia del aprovechamiento del agua de “proximidad”, después de que se hicieran obras de adecuación con un triple objetivo: la recuperación patrimonial e histórica, la adecuación del espacio público y un mejor aprovechamiento de los recursos propios: el agua, en este caso. La recuperación del pozo y la balsa de esta antigua masía (ahora sede del Centro de la Imagen de Reus) permite, hoy en día, el regadío y el mantenimiento del espacio y la zona verde.